lunes, 11 de abril de 2011

La Artritis y el reumatismo

Dr. Peter Fisher, 2003

La artritis y el reumatismo se encuentran entre las formas más comunes de las enfermedades crónicas. Posiblemente debido al envejecimiento poblacional se convertirán en enfermedades más comunes todavía.

Estrictamente hablando, la artritis es una enfermedad de las articulaciones, mientras que “el reumatismo” es una enfermedad del tejido conjuntivo que da apoyo en la movilidad articular.

De hecho, la distinción es a menudo artificial, ya que muchos de estos condicionantes afectan tanto a las articulaciones como a los tejidos conectivos.

La osteoartritis, la más común de estas condiciones, es básicamente "el desgaste articular”. La la raíz del problema es el desgaste del cartílago, el duro y resbaladizo "cartílago", que permite que los extremos de los huesos se deslicen suavemente uno sobre el otro y además absorbe los choques. La articulación se torna dura y dolorosa, y puede crujir cuando se la mueve.

A medida que el cartílago se desgasta hacia abajo, los huesos de cualquier lado de la articulación pueden reaccionar formando pequeñas excrecencias llamadas osteofitos. Uno de los sitios donde los nodos óseos pueden localizarse es en la última articulación falángica de los dedos.

La Espondilosis es uno de los problemas similares que afectan a la columna, aquí el principal problema es la degeneración de los discos que separan las vértebras.

Como era de esperar con una enfermedad degenerativa, la prevalencia de la artrosis aumenta con la edad, afecta al nueve por ciento del total de la población, pero alrededor del 70% de los mayores de 70 años la padecen. Es la más común de todas las enfermedades reumatológicas, y, de hecho, probablemente, la más común de todas las enfermedades crónicas, por lo que debido a ello, mucho enfermos han de vivir con ella muchos años. No es de extrañar que tienda a afectar a las articulaciones del “cojinete de peso” (Por ejemplo, la zona lumbar, las caderas y las rodillas).

Se corresponden con un conjunto de lesiones por uso excesivo (por ejemplo, trabajos físicos pesados o algún deporte profesional) que predisponen a la osteoartritis a lo largo de la vida. El sobrepeso es otro factor importante.

Los otros dos principales grupos de la artritis y el reumatismo son la artritis inflamatoria, cuya forma más común es la artritis reumatoide, y el suave e insidioso “reumatismo”.

La artritis reumatoide afecta alrededor del 1% de la población, es casi tres veces más común en las mujeres que en los hombres (se desconoce la razón). Su causa, hasta la fecha no ha sido descubierta.Tiende a iniciarse a una edad más temprana que la osteoartritis (por lo general a los años 30 a 50 años) y es más agresiva, teniendo un curso más rápido: alrededor de un tercio de los pacientes son personas con discapacidades graves dentro de los diez años posteriores al comienzo del cuadro clínico, aunque este periodo es muy variable muy variable. En particular, afecta a las pequeñas articulaciones, especialmente de las manos y los pies, causando una deformidad de la mano típica en la que los dedos se ven inclinados hacia los lados. Sin embargo, puede afectar a casi cualquier articulación en el cuerpo, y también causan nódulos bajo la piel y problemas en los ojos. Hay muchas otras formas de inflamación de semejanza a la artritis, algunas de ellas asociadas a las infecciones.

El último grupo hablaremos del “reumatismo”, que afectan a la función de los tejidos conectivos en lugar de a las propias “juntas”. Existen muchas formas de esta enfermedad, algunas de ellas con nombres pintorescos. Se incluyen las entesopatías que afectan al lugar de inserción de los tendones a los huesos - el más conocido de estos síndromes es el codo de tenista, que afecta a la parte externa del codo, y el codo del golfista, que afecta al lado interno.

La Capsulitis - inflamación de la cápsula de los tejidos que rodean a la articulación - afecta más comúnmente al hombro, y puede dar lugar al denominado hombro "congelado". Algunos de los nombres más divertidos se reservan para la bursitis -inflamación de la bursa, almohadillas de amortiguación que se superponen en muchas articulaciones. Dentro de estas patologías se incluyen la “rodilla de criada” (también conocida como la rodilla del clérigo). Pero mi favorito es el denominado Síndrome de los tejedores o de Weaver - llamado así porque solía afectar a los tejedores que tenían que meter la lanzadera arriba y hacia abajo a largo de los bancos para atender sus telares.

La forma más común de reumatismos de partes blandas, es actualmente la fibromialgia (Que anteriormente solía ser conocida como fibrositis). Afecta a cerca del dos por ciento de los individuos y es mucho más común en las mujeres que en los hombres. Se trata de una polémica condición, algunos creen que la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica son variedades de la misma condición. Ciertamente hay similitudes. Las características típicas son el dolor musculoesquelético generalizado además del dolor en algunos puntos específicos. Con frecuencia se asociada la fatiga a la falta de sueño, así como a otros problemas como la migraña y el síndrome de intestino irritable.

Hay muchos problemas con los actuales y convencionales tratamientos de la artritis y elreumatismo. Por ejemplo, aunque rara vez la osteoartritis, en sí misma mató a alguien, la alopatía ofrece un grupo de medicamentos de uso frecuente en su tratamiento, esteroides, AINES, AAS. El ibuprofeno y el aceclofenaco se usan con rutina, además de otras muchas moléculas pertenecientes a estos grupos.

Hay unos 12.000 ingresos hospitalarios y unas 2.000 muertes por el uso de estas drogas cada año en el Reino Unido. Aunque la nueva generación de AINES son más seguros. Se ensalzan como analgésicos, que no afectan ni modifican la enfermedad de base proceso. Del mismo modo para la artritis reumatoide, hay una gama de drogas de gran alcance y todas disponibles, pero no nos olvidemos de las alarmante listas de efectos secundarios que todas poseen.

El enfoque homeopático

En el tratamiento de alguien que sufre de la artritis y el reumatismo con la homeopatía, al igual que con cualquier otra condición, tenemos que entender a la persona como un todo. En la práctica, esto significa empezar observando cual es exactamente el problema: dolor, rigidez, alteraciones del sueño, la limitación de determinadas actividades o ¿qué? ¿Dónde está? Cuánto tiempo ha sido un problema, y que ha sido de su evolución. Por "Evolución" se entiende el proceso desde el inicio y los sucesos ocurridos desde entonces. Hay que estudiar cualquier patrón particular, además de las modalidades - simplemente saber que factores empeoran o modifican el problema, las peculiaridades del tiempo frío o caliente o incluso las aplicaciones de sustancias o vendajes que modifiquen la temperatura, etc… Para nosotros es importante saber qué es normal: por ejemplo, lo que es habitual de una inflamación aguda para el paciente. La oferta de articulaciones inflamadas y su alivio, sea con aplicaciones frías o calientes. Además en la homeopatía, las excepciones a la regla son de interés particular.

Debemos seguir adelante con el resto de la historia. No tomar por separado su cuadro actual y la historia homeopática, pues no debemos olvidar que el enfermo es un todo, y ese principio holístico es la base de nuestro método. Sin embargo, a veces la parte “convencional” de la historia puede dar una pista vital. Por ejemplo, una mujer vino a consultarme por molestias extra-articulares, manifestaciones de la artritis reumatoide, su problema. Cuando le pregunté si podía saber qué había desencadenado el problema, dijo no podía pensar en otra cosa más que en la artritis y su dolor. Pero cuando indagamos en su vida, me enteré que había sufrido un desordenado divorcio, incluyendo un tribunal y la batalla subsiguiente por la custodia de los niños, que ella eventualmente entendió que había ganado. El inicio de su enfermedad coincidió casi con el día del fin de la custodia. Me sorprendió que ella no fuera capaz de realizar la conexión. Sin embargo fue imposible profundizar en el tema que la irritaba en exceso. Estaba claro que se trataba de un tema del que ella no quería hablar.

Traducido en el pintoresco lenguaje del siglo XIX tal y como se llevó al repertorio, encontramos: “Agravado por el consuelo”. Aquí encontré la primera pista hacía el remedio homeopático, indagando aún más en el caso no lo dudé, le di sepia, a la que ha tenido una respuesta excelente. Este puede ser un ejemplo de "lo que no se dice, sino cómo lo dice".

Luego, para completar la historia, los síntomas "mentales" y "Generales". En los Mentales debemos incluir cómo el paciente reacciona y hace frente o no, a sus problemas, y los llamados "constitucionales" característicos: ¿se trata de una persona con fuerza de voluntad, persona asertiva, o lo contrario? ¿Ordenado y organizado o descuidado? Y así sucesivamente. A continuación, los generales, por ejemplo, si esta persona mejora con el tiempo frío en exceso, si prefieren la mañana, la tarde o la noche, etc…

La exploración médica ha de ser ineludible, no es sólo una cuestión de buena práctica médica, ya que puede dar importantes pistas al tratamiento homeopático. Por ejemplo: la calidez de las articulaciones inflamadas pueden sugerirnos algunos remedios ( Apis, Bryonia); la rigidez contracturada de las articulaciones pueden hacernos pensar en Causticum o en Formica.



El codo de tenista es típico del reumatismo que afecta a la función de los tejidos conectivos

RS es una mujer asiática de 39 años cuando me consultó por primera vez en Abril de 1993. Ella había sido diagnosticada de sufrimiento reumatoide y artritis unos 18 meses antes. Trabajaba en un supermercado, y ella, aunque había tenido algo de dolor e hinchazón en sus nudillos y articulaciones de los dedos durante un par de años antes de que fuera diagnosticada, realmente no le molestaba hasta que empezó a trabajar en caja. (Esto ocurrió los días antes de la introducción de los lectores de códigos en las cajas del supermercado, por lo que tanto en el pago como en el envío el uso del teclado ocasiona gran trabajo. Pocas semanas después de esto presentó un dolor severo y la inflamación en muchos de sus dedos y nudillos. Ella fue quitada de la caja, pero ello solo conduce a una ligera mejoría. Su médico de cabecera la remite al reumatólogo del l hospital local, y que la diagnostica de artritis reumatoide. El diagnóstico se confirma mediante análisis de sangre. Ella había tenido varios tratamientos convencionales que lo la ayudan e incluso causan efectos secundarios.

Su médico de cabecera simpatizaba con la homeopatía y la refirió a mí en el RLHH. Las características básicas eran típicas de la artritis reumatoide, pero hablando con ella encontré una serie de idiosincrásicas características. Aunque el problema se había iniciado en las manos, pudimos encontrar la participación de otras articulaciones, pero excepcionalmente. La artritis se trasladó impredeciblemente de una articulación a otra. Una rodilla, por ejemplo, se tornó dolorosa e hinchada durante un par de semanas, luego se restableció la normalidad por sí misma para más tarde estallar en otros lugares. Su artritis empeoraba antes de su período menstrual y estaba claro que estaba muy deprimida como consecuencia de la situación: se convirtió en una mujer llorona, discutidora. Sin embargo, a diferencia del paciente mencionado antes, estaba dispuesta a hablar sobre sus sentimientos, y parecía sentirse mejor al hacerlo. Estas características me dieron un "Trípode", la base tradicional de nuestros recursos homeopáticos (síntomas, locales, mentales y generales). Le receté Pulsatilla. La volví a ver en un par de meses y me complació saber que se sentía mucho mejor, más alegre, y que las molestias articulares también habían mejorado. Ella había reducido el número de analgésicos (que le molestaban en el estómago) y los fue tomando en función de la necesidad. Ha habido algunos altibajos desde entonces, y hemos utilizado otros remedios homeopáticos, pero siempre he retornado a Pulsatilla. Las pruebas en sangre han mejorado constantemente,y los rayos X se muestra más lejos del deterioro. Ella sigue trabajando en el supermercado, pero ya es gerente. Sigo viéndola una o dos veces al año, pero ahora no tiene prácticamente ningún problema consecuencia de la artritis y sólo toma remedios homeopáticos, y tratamiento nutricional adecuado al caso.

Miss AQ, de 73 años, es una bailarina desde su adolescencia, había subido a primera bailarina en una empresa importante, y más tarde enseña ballet durante muchos años. Ella vino a mí para quejarse de dolor en varias articulaciones, sobre todo de las rodillas. Ella había sufrido numerosas heridas y contusiones articulares a lo largo de su carrera profesional, especialmente en los pies y las rodillas. En muchas ocasiones se había obligado a bailar a pesar de sus lesiones. Había sufrido varias operaciones en sus cartílagos de rodilla. En el examen, la encontré extremadamente flexible, capaz de tocar el piso con las palmas de sus las manos con las piernas estiradas. Ella tenía nódulos grandes en los dedos. Estaba claro que había relación con la artrosis por uso excesivo aún con lesiones. Se le recomendó ponerse una prótesis de rodilla, pero fue reacia a hacerlo, porque sintió que la anterior operación de rodilla le había hecho más daño que beneficio a largo plazo. Me interesé por su extrema flexibilidad, ya que parecía que esto no se debía únicamente a su formación profesional. Tenía una flexibilidad extrema, era capaza de llevar su dedo pulgar a sus antebrazos sin la ayuda de la otra mano. Los dolores cada vez eran más intensos. En esta forma se prescribe Calcarea fluorica y Symphytum, Rhus Tox y crema de Ledum para que se frote las articulaciones. Ella volvió un par de meses más tarde, diciendo que los dolores en sus articulaciones estaban bajo control, la crema le daba alivio durante horas cuando lo necesitaba. Probablemente va a necesitar una prótesis de rodilla con el tiempo, pero por el momento tolera muy bien los síntomas

El Dr. Peter Fisher es Director Clínico del Real Hospital Homeopático de Londres. Además es el médico de la Reina de Inglaterra.